"Los Tsáchilas somos una raza superior a la Chachi"
- JORDAN TABANGO

- 8 ene 2020
- 2 Min. de lectura
El estilo de vida no cambia tus raíces
Martes, día 8 del mes de enero, del 2019. Eran aproximadamente las tres pm y la fresca brisa de la "Tierrita" protagonizaba la tarde, cuando me dirigía hacia la Comuna Tsáchila "Chiguilpe", en donde me esperaba Manuel Alejandro Calazacón, "él colorado", como lo conocen sus vecinos. Con una suave sonrisa en su rostro, se encontraba Manuel en la puerta de su domicilio, esperando a mi llegada. Al entrar, pude respirar un aire difente, al de la ciudad, todo era paz y tranquiladad, el olor a hiervas naturales le devolvía al alma esa armonía que por cosas del diario vivir perdemos.
El ambiente de aquella tarde era como que si hubiese ido a visitar a un amigo de antaño, pero no, era la primera vez que socializaba con Manuel y en ese instante pude comprender que las raíces no es algo que se pierde, sino que nos conduce al sitio de partida en el que encontramos nuestro ser, que no hay necesidad de conocer otras culturas fuera del país y que podemos ser turistas de nuestra misma provincia.

Manuel es de los pocos Tsáchilas que mantiene sus costumbres por amor a sus raíces y no busca comercializar con su cultura, el 2 de enero cumplió 42 años y es sobrino, nieto, de Abraham Calazacón.
Por años, la relación que han tenido con los Chachis, ha sido, más que todo, laboral, para realizar trabajos del campo y sobre todo los que mayor fuerzan requieren, pero hoy en día la situación ha cambiado, ya que emigran a la ciudad en búsqueda de nuevas oportunidades dejando atrás todo, incluso olvidan sus propias raíces y costumbres, "la identidad de un pueblo ancestral, ellos la han perdido y muchas de las veces la gente nos confunde y piensan que son tsáchilas y nos señalan por ese motivo" afirmó, Calazacón.

El tiempo se había ido como el agua, entre historias y anécdotas que Manuel relataba, el momento era oportuno para realizar una pregunta más y así fue. Tenía una duda acerca de la relación sentimental que ellos podía tener con gente de otras culturas, "en el tiempo en el que Abraham Calazacón vivía, era prácticamente un delito, nosotros no pidíamos dañar la raza, nos decía y la persona que lo hacia era expulsada de la comuna y mal vista por todos, pero hoy en día eso ha cambiado, solo se les pide que nunca olviden sus raices y costumbres". mencionó, Calazacón.
Siendo las 7 y 30 de la noche, entre risas acompañadas con un té de hierva luisa, se acercó Daniel, el hijo menor de Manuel Calazacón y al verlo me dijo "sabes una cosa, quisiera que los jóvenes Tsáchilas nunca pierdan su identidad y que nuestra cultura siga predominando como hasta ahora y que si algún día se alejan que vuelvan y entiendan que este es el ser que sus almas pide".






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